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Hinchazón de vientre, ¿es un síntoma de la menopausia?

Publicado por Equipo de redacción en

Hinchazón de vientre, ¿es un síntoma de la menopausia?

Hinchazón abdominal en la menopausia

La hinchazón abdominal es una sensación de opresión y volumen en la zona del abdomen que puede provocar malestar o dolor, y es muy similar a la que se experimenta habitualmente durante los días previos a la menstruación.

A medida que se modifican los niveles hormonales, es posible que experimentes una mayor retención de líquidos. Y esta retención se suma a la sensación de hinchazón en el vientre, que puede ir acompañada de otros problemas digestivos como el estreñimiento o los gases. 

¿Cómo evitar el vientre hinchado en la menopausia?

Para intentar reducir la hinchazón en el vientre es muy importante beber suficiente agua a lo largo del día y evitar alimentos que provoquen gases e inflamación. 

Los alimentos a evitar son sobre todo la coliflor, el repollo, el brócoli, además de legumbres y setas, que también pueden dar lugar a gases e incomodidad, especialmente si las consumes por las noches. 

Por otro lado, debes saber que los alimentos ricos en azúcares y grasas saturadas tampoco te ayudarán, ¿y qué alimentos contienen más azúcares y grasas saturadas? Los ultraprocesados. Por eso es importante que si no lo haces ya, adoptes unos hábitos alimenticios saludables, eligiendo productos frescos y de temporada. 

Este cambio, además de con la hinchazón abdominal, te ayudará también a mejorar otros síntomas de la menopausia como los sofocos.  

Pero no solo lo que comes influye en la hinchazón, sino también la forma en que lo haces. Si comes despacio y masticas bien los alimentos ayudarás a que tus digestiones sean más fáciles. 

Recuerda también alimentarte en porciones moderadas, ya que las comidas copiosas pueden derivar en incomodidades gastrointestinales (¡Y también en más sofocos!). Además de eso, evitar las bebidas con gas te ayudará a prevenir la hinchazón del vientre. 

En definitiva, se trata de adoptar una alimentación saludable y equilibrada, escuchar a tu cuerpo, ver cómo reacciona y actuar en consecuencia con el objetivo de sentirte mejor y reducir la hinchazón de vientre en la menopausia.

Síntomas digestivos en la menopausia

Una consecuencia muy frecuente de la premenopausia y menopausia son las molestias intestinales. Al igual que en los días previos y durante la regla, la menopausia tiene síntomas digestivos como estreñimiento, diarrea, gases o sensación de hinchazón abdominal.

El estreñimiento en la menopausia puede durar unos días, semanas o cronificarse hasta el punto de acompañarte durante años. Para combatirlo, es muy importante tener un correcto aporte de fibra a través de la alimentación y moverte: caminar, andar en bicicleta o nadar son algunos ejercicios muy beneficiosos para el ritmo intestinal. 

Como siempre, cuidar la alimentación y evitar alimentos que puedan aumentar esa hinchazón y provoquen gases es fundamental. Y en muchos casos, puede ayudar optar por infusiones naturales, ya que ayudan a aliviar estos síntomas. 

También, aunque a veces se nos olvida, es fundamental una correcta hidratación, bebiendo abundante agua durante el día que permitirá facilitar el tránsito intestinal y evitar las molestias digestivas en la menopausia. 

Menopausia y gases

Sí, por extraño que parezca, la menopausia y premenopausia pueden provocar gases Los cambios hormonales de la menopausia también pueden hacer que se ralentice la digestión, alterando el funcionamiento normal del sistema digestivo. De ahí que aparezcan más gases y otras molestias, ya que los estrógenos están directamente relacionados con el funcionamiento del aparato digestivo.

Por otro lado, a partir de los 40 años la forma en que el cuerpo descompone los alimentos cambia, por lo que los problemas digestivos  empiezan a ser más habituales. Eso sí, ten en cuenta que no todas las mujeres los experimentan. 

Cuando los gases son muy abundantes, pueden incluso provocar dolor o hinchazón en la zona del abdomen y llegar a interferir en tu vida diaria. 

Si es tu caso, es recomendable que analices lo que has comido cuando notas más molestias y vayas probando a evitar los alimentos “sospechosos” de provocarte más gases. Una pista: evitar las verduras crucíferas es un gran primer paso. Apunta: rúcula, coliflor, coles de Bruselas, brócoli, repollo, col rizada o berros mejor dejarlos en el plato si no quieres sentirte como un balón un par de horas después de comer.


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